A veces, una mañana

Culture

Sonaba en la radio la música que hizo furor en la fiesta de quince de mi hermana. Año 1984, era un tipo vestido de mujer que enloqueció a todos con su estribillo: Camo…, camo…chamillion.


Mi marido se afeitaba y lo metí en mi recuerdo: mi primo, el que hoy cruza la cordillera, era el discjockey de la mencionada fiesta y mi hermano, el que hoy está muerto, y yo movimos los muebles de la sala para que los invitados pudieran bailar.

A veces, una mañana, me encuentro con la que fui en otra tierra.

Published in: on 7 febrero 2013 at 5:29 am  Dejar un comentario  
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