Silencio, hospital

silencioDespués tanto silencio, después de tratar de entender la trama a través de las cifras, después de Treblinka sin poesía, después de la imposibilidad de literatura, después de lo inútil de absolutamente todo, después de mandar al carajo a Camus y en el más exquisito vacío que produce la percepción descarnada de la conciencia, digo: Cuánta soledad la de Dios.

Después del fracaso, después del triunfo, después del abandono, después del odio, después de la ternura, después del rencor, después de la imagen, de la metáfora, de la historia perfecta, de la descripción gastada, de las figuritas de Blanca Nieves con brillantina y de los secretos en el ascensor, después de la ciudad más grande en las entrañas, después del mar Caribe, después de leer, después de dormir, digo: Qué papel tan absurdo el de ser.

Después de extrañar, después de olvidar, después desear, después de lo más difícil, después de la patria, después de la otra patria, después de Marechal  y después de todos los poemas, digo: ¿Quien está escuchando?

Después del último sonido en el aire que rodea la sala de mi casa, digo: ¿Es que acaso no existe el silencio?

Published in: on 5 diciembre 2013 at 6:30 am  Dejar un comentario