Entonces

Entonces, recuerdo las églogas y me río de Garcilazo de la Vega y pienso en la queja del pobre tipo que perdió a la amada y el otro boludo al que no le pusieron caso.

Entonces, escucho a Sabina y recuerdo las madrugadas interminables y repletas de  deseos atroces.

Entonces, me doy cuenta que estoy rodeada de poetas españoles y me niego rotundamente a seguir escribiendo en una tarde fresca de otoño caribeño.

Entonces, me canso de existir y me pesan los párpados y soy culpable de todos los males huracanados que se acercan a la puerta de nuestra casa.

Entonces, me duele la espalda, me caigo desde una cuarta planta y me estrello contra el piso de cemento que no deja de despedir un polvo gris.

Entonces, les confieso que vivir estropea al más pintado.

Published in: on 18 noviembre 2010 at 11:52 am  Dejar un comentario